El Dios de la Fiesta es un lobo con gorra.
Pese a lo salvaje de la fiesta de la primavera y a la gran cantidad de incidentes que colecciona yo, sobreviví a ella. Si quieres saber como pues vas listo, no lo se ni yo, que aunque no hiciera ninguna locura, tengo la sensación constante de que tuve mucha suerte esa noche.
Todo comenzó como cualquier fiesta de este tipo, sacando el alcohol de las bolsas (costumbre con garantía de “potahabilidad”).
Yo sinceramente rara vez bebo algo mas fuerte que una cerveza y esta vez no fue menos, pero creo que al comprar botellas de un litro cada una pudo influir en mi memoria confusa. El recuerdo mas raro que tengo es verme rodeado de caras (femeninas) en un beso grupal de lo mas raro… Raro…
Otro gran recuerdo es el de ver a un compañero de la facultad con sus gafas de sol de pasta y venirme a la cabeza la imagen del Dios de la Fiesta de “Hora de Aventuras” (es la cabeza gigante de un lobo con collares y gorra, absurdo por que no tiene cuello) y acto seguido verme a mi mismo ríendome y gritando a grito pelado que era un tío cojonudo, algo así como buena gente.
Sin duda no fue mi mayor noche de locura, pero sigo pensando que una extraña suerte me acompaño.
En fin, noches de bohemia y de ilusión cuando cae la noche en el botellón.